La GRAVA DE CUARZO es un mineral de anhídrido silíco extraordinariamente abundante en la corteza terrestre en la que entra a forma parte de un gran número de rocas ígneas, metamórficas y sedimentarias. Entre las primeras abunda en granitos, riolitas, pegmatitas, etc. En los gneises es un mineral fundamental, así como en las ortocuarcitas. El cuarzo común es la forma estable hasta 573ºC, por encima de esta temperatura es estable la forma hexagonal, conservada paramórficamente sólo en rocas volcánicas. El cuarzo es duro, ligero, carece de exfoliación pero con una neta fractura concoidea y una discreta divisibilidad según las caras del romboedro.
Este mineral, esta compuesto por dióxido de sílice, cristaliza formando prismas hexagonales y presenta numerosas variedades que van desde el “cristal de roca” totalmente incoloro hasta todos los tipos de cuarzo coloreados debido a las impurezas que contienen. Pero todos ellos, sin excepción, presentan propiedades curativas casi ilimitadas, por eso lo hemos denominado la “piedra de la salud”.